¿Aparcamientos Soterrados en Parques Frondosos?

Bienvenidos a esta sección sobre el insensato proyecto de Estacionamientos soterrados que pretende a tambor batiente construir la Alcaldía de Panamá, a costa de nuestros pocos parques urbanos arbolados que nos quedan en la Ciudad de Panamá, y eso que el lema de esta institución es “Trabajando por tu Ciudad”, porque pareciera decir “Trabajando para Vender tu Ciudad”. Insensato decimos, y veremos por qué.

Está claro que cuando las cosas se hacen sin pensar para favorecer a algunos, acabas abriendo una “caja de pandora” por donde se puede colar cualquier monstruosidad. En el año 2008, para facilitarle al Hotel Miramar espacio privado de la Cinta Costera -un proyecto de espacio público- para hacer sus estacionamientos soterrados, se emitió la Resolución de Gabinete No. 169 del 22 de septiembre de 2008, en la que se consideró de interés público la construcción de estacionamientos subterráneos en bienes nacionales. En aquel entonces varios coincidieron que esto se prestaría para hacer lo mismo en el parque Urracá, a pocos metros del Hotel Miramar y la Cinta Costera.  He aquí las consecuencias de aquel craso error.

La Alcaldía de Panamá pretende -amparada en esta resolución- con este proyecto destruir irreversiblemente tres parques urbanos de la Ciudad de Panamá, de los pocos que tiene: el parque Urracá (y no de La Urraca como le llaman quienes asesoran la Alcaldía) en Bella Vista, el parque Francisco Arias Paredes que ya es playa de estacionamientos de la Alcaldía y el Ministerio de Economía y Finanzas, y el parque Belisario Porras (quien fuera quien promoviera la creación del mismo parque cuando llevó adelante la Exposición Universal de Panamá en 1916) en Calidonia, y el parque Harry Struntz en calle 50 o Avenido Obarrio en Bella Vista, el único parque de esta vía tan popular.

Como lo indicó el diario La Prensa con una infografía, que no está siquiera incluída en los pliegos de cargo de la Licitación, se trata de cuatro edificios soterrados de estacionamientos.

Su construcción conlleva la destrucción de 40% del parque Urracá incluyendo casi un 20% de sus árboles entre los que están los más grandes, 50% del parque Harry Struntz incluyendo las canchas de tenis y fútbol, y 100% de los parques Belisario Porras y Franciso Arias Paredes, tal como los vemos hoy en día.  En los diseños, que suponemos se originan en la Alcaldía, pareciera que el monumento de Porras se reinstala, pero no hay garantías expresas de ello.

En efecto, este proyecto trae consigo más aristas como un puerco-espín, entre ellas:

  • que sepamos no hay registros ni información al respecto en los medios de ninguna consulta pública  con las comunidades de Bella Vista ni Calidonia ni de la ciudad en general, sin embargo sí se permitirá la expansión no sólo de las construcciones existentes en sus sitios sino en otros parques o areas municipales. En todos los casos  debió y debería haber consultas públicas aunque siempre se salvan las autoridades por hacerlas no vinculantes. El pliego de cargos implica además que las áreas revertidas no escaparían a este desatino ya que explícitamente se ordena cumplimiento de restricciones en esas áreas.
  • se privatizan los parques para concesionarlos a empresas -preferiblemente monopolios u oligopolios- que construirán y administrarán estacionamientos supuestamente públicos; la realidad y experiencia indica que los estacionamientos soterrados son privatizados ya sea por residentes, instituciones o comercios en las inmediaciones por medio de “alquileres” y “reservas” a largo plazo.
  • se destruyen los parques, porque para construir estacionamientos subterráneos en el 100% de los casos en que ya hay un parque, este es destruído y reemplazado por una plaza o plazoleta que nada tiene que ver ni recrea el parque original, sino que sigue parámetros de diseño que nada tienen que ver con Panamá -árbolado minúsculo de climas templados-, es decir, siguiendo desatinos arquitectónicos minimalistas en acorde con modas foráneas y no las relacionadas con nuestra identidad, clima y ambiente.
  • se crean concesionarios monstruosos, que en el caso de España y Argentina y en otros países han quebrado y ha tenido la municipalidad que hacerse cargo nuevamente de ellos, pero al final estos concesionarios nunca pierden; sólo los que son monopolios y como sucede en Europa que son franquicias de conglomerados globales, como se busca hacer en Panamá, y que sobreviven pero vendiendo o alquilando a largo plazo los estacionamientos a particulares o comercios es decir, subarrendándolos lo que es un caso especial de privatización.
  • se hace ricos a estos monopolios concesionarios, especialmente los de carácter global, ya que muchos de los estacionamientos serán para vehículos del Estado, los que pagarán por ello alquileres casi permanentes a estos concesionarios, como sería el claro el caso de los Parques Porras, Arias Paredes y Urraca. En el caso del parque Struntz se percibe claramente la acaparación por un hotel de base extranjera y un banco al que se han asociado funcionarios en los más altos rangos. Hay un caso muy prominente en Argentina en donde un hotel de base extranjera quiere destruir un parque público para expandir sus estacionamientos subterráneos.
  • se desestima el derecho ciudadano a exigir transparencia y rendición de cuentas, ya que para concesionar los parques para uso comercial privado, los parques tienen que ser modificados en su zonificación,  y los cambios de zonificación deben ir a consulta pública, cosa que no se ha respetado ni se respetará ya que jamás se ha respetado en la administración gubernamental actual la Ley 6 de 2002 de transparencia, la cual de hecho se la ha ido desarticulando.
  • el costo inferido por la Alcaldía ha demostrado un grave desconocimiento de los costos reales de estos tipos de proyectos, lo que significa que a la larga costarán el doble y si no el triple de los $40 millones que dicen que costarán y que pagaremos con más impuestos quienes ni siquiera los utilizaremos. En el caso de que en realidad se construyera un túnel, el costo subiría casi un 300%. Solo un parque con estacionamiento soterrado en la ciudad de Boston, el Post Office Square o Parque Norman Leventhal que es menos de la mitad del parque Urracá, costo casi $80 millones y no fue en forma de mina sino a cielo abierto.  De manera que esperamos increíbles sobreprecios, y costos infinitos de reparación y mantenimiento, que todos tendremos que asumir y eso después de perder los parques.
  • uno de los estacionamientos claramente favorece a varios bancos foráneos y a un hotel de lujo también foráneo. Cabe preguntarse si los promotores del hotel o las autoridades de turismo son los propiciadores de esto, como ha sucedido en España y Argentina.

Pasemos revista a la información que nos dirá por qué este proyecto es nefasto, inaudito, insensato y una afrenta a la ciudadanía y a la Ciudad, a su desarrollo sostenible y respetuoso del ambiente y de la historia, y cuál son las alternativas inteligentes que pudieran adoptarse.

Historial de estacionamientos bajo Parques existentes más representativos

a. La Plaza Pershing en Los Angeles, California

En la ciudad de Los Angeles hay un parque con mucha historia, el parque de la Plaza Pershing. Fue uno de los primeros parques que fue convertido en estacionamiento soterrado.  Su historia data del siglo XIX.

Parque de la calle 6a, Los Angeles en 1880

Parque de la calle 6a, Los Angeles en 1880

Para inicios del siglo XX el parque siguió creciendo. Aún se conocía como el parque de la Calle 6a.

Parque de la Calle 6a, 1908. Los Angeles, California.

Parque de la Calle 6a, Postal colorizada de 1908. Los Angeles, California.

Para la entrada en la Segunda Guerra el parque ya se había rebautizado Parque Pershing, en honor del General del Ejército John J. Pershing, que comandó las fuerzas expedicionarias norteamericanas en la Primera Guerra Mundial.  A continuación una postal de 1941.

Parque Pershing, postal de 1941. Los Angeles.

Parque Pershing, postal de 1941. Los Angeles.

Vista de pájaro del Parque Pershing a principios de 1940s.

Parque Pershing a principios de los 1940s.

Parque Pershing a principios de los 1940s. Vista de pájaro del parque con sus tupidos árboles. Algunos fueron traídos del trópico, se cree que algunos vinieron de Panamá.

En 1950 debido al fuerte influjo de vehículos en el centro de Los Angeles, la municipalidad aprueba el proyecto de construir un estacionamiento soterrado en el lugar del parque. Se prometió entonces que se reconstruiría el parque como estaba antes de intervenirlo.

Construcción del estacionamiento subterráneo en el parque Pershing, 1951.

Construcción del estacionamiento subterráneo en el parque Pershing, 1951. Como se ve, el parque ha sido totalmente removido.

Al final de la construcción, no quedaba nada del parque original. Jamás se repuso como se había prometido.

Parque y estacionamiento de la Plaza Pershing, 1955.

Parque y estacionamiento de la Plaza Pershing, 1955. Los frondosos árboles fueron reemplazados por grama y unos pequeños árboles que no crecerían más de lo que se observa. Algunos años después se añadieron dos fuentes ornamentales, una en cada mitad.

En 1964 la nueva administración municipal decidió nuevamente intervenir la Plaza Pershing, con menos árboles, ya que el mantenimiento de los que quedaban resultaba oneroso.  En la imagen las autoridades revisan la propuesta de diseño.

Propuesta de remodelación de la Plaza Pershing, 1964.

Propuesta de remodelación de la Plaza Pershing, 1964. La propuesta eliminó casi la totalidad de los árboles existentes.

La plaza permenecería así hasta las Olimpiadas de Los Angeles en 1984, para la cual se hizo un remozamiento radical de la Plaza añadiendo en los contornos árboles transplantados y una variedad de setos en el centro representando a los países participantes.  Los árboles no durarían el año de vida.

Plaza Pershing remozada para las Olimpíadas de 1984.

Plaza Pershing remozada para las Olimpíadas de 1984. Se mantuvieron las fuentes y se amplió la plazoleta de concreto. Se transplantaron árboles grandes que no durarían el año de vida.

Nuevamente, en 1992 otro plan de renovación trajo como consecuencia la eliminación total del arbolado, colocando en su lugar pequeños árboles de clima templado y subtropical que han requerido constante mantenimiento.

Reconstrucción de la Plaza Pershing en 1993.

Reconstrucción de la Plaza Pershing en 1993. Se quitó todo, y se colocaron una especie de monolito, una fuente y una especie de piscina. El resto está todo cubierto de losa con algunas partes de grama.

Eventualmente en la periferia en donde no hay infraestructura soterrada se replantaron unos árboles medianos de temporada.  Así luce hoy en la siguientes imágenes la Plaza Pershing, lejos de lo que fue en los años previos a 1950.

Plaza Pershing al día de hoy.

Plaza Pershing al día de hoy. Se nota la fuente que cae sobre la glorieta de agua, y la plazoleta toda de cemento. En el centro el monolito que proyecta imágenes segun la temporada o eventos de la ciudad.

Plaza Pershing 2010

Plaza Pershing al día de hoy. Se aprecia la poca área verde con grama pero grama insertada en bloques parcialmente abiertos, como se hace con algunos estacionamientos “verdes”. Del lado opuesto está la fuente y la glorieta. Todo el resto está cementado. La caseta amarilla es la subida y bajada a los estacionamientos.

Todas la imágenes pertenecen a los archivos digitales de la Biblioteca Pública de Los Angeles, California.

b. El estacionamiento soterrado en el Boston Commons

Boston, en el Estado de Massachusetts, se precia de ser una de las ciudades más hermosas de Estados Unidos, con estrictos códigos residenciales y de edificación.  La ciudad cuenta con uno de los más grandes parque públicos de Estados Unidos después del Parque Central de Nueva York: el Boston Common o Prado de Boston.

Boston Common (derecha) y el Jardín Publico con el lago (izquierda), en la actualidad.

Boston Common (derecha) y el Jardín Publico con el lago (izquierda), en la actualidad.

En 1950 se propuso hacer un estacionamiento soterrado debajo del prado del Common. Se escogió la parte Noreste del Prado, a un lado de la calle Charles que divide el parque, que no tenía grandes árboles.  El proyecto se excavó en su totalidad para construir una estructura de 3 niveles.  Una vista de 1961 se aprecia a continuación.

Estacionamiento subterráneo del Boston Common

Construcción del estacionamiento subterráneo del Boston Common, 1961.  La flechas rojas indican las casetas de acceso a la superficie.

El estacionamiento se terminó el día de Acción de Gracias de ese mismo año, pero realmente se empezó a utilizar a inicios de 1962.  La siguiente es una vista de inicio de 1962 en donde se aprecia la distinta coloración de la nueva grama sobre el estacionamiento y las casetas de acceso.

Terminación del estacionamiento subterráneo del Boston Common, 1962.

Terminación del estacionamiento subterráneo del Boston Common, 1962. Contrasta la nueva grama más oscura -nueva- con relación al resto. Se indican en amarillo las casetas de acceso.

El acceso hacia el estacionamiento se realiza a través de la calle Charles que divide el parque, y solo en la dirección Norte.

Entrada y Salida al Estacionamiento subterraneo del Boston Common

Entrada (verde) y Salida (rojo) al Estacionamiento subterraneo del Boston Common, por la calle Charles. En amarillo se ven las casetas y escaleras de acceso al estacionamiento.  La grama se restauró pero no se pueden sembrar árboles frondosos como los del resto del Common o el Jardín a un costado.

Como se observa, la construcción del estacionamiento subterráneo debajo de un parque existente significó la destrucción del parque para construir la estructura de los estacionamientos.

Pero lo interesante de este proyecto fue el escándalo de corrupción que se generó dado que el funcionario a cargo de la Autoridad Municipal de Estacionamientos utilizando prácticas cuestionables “desapareció” de la municipalidad unos $364,000, en conceptos de contratos y comisiones. Ese dinero representaría hoy unos $2.8 Millones de USD.  Este fiasco le dió a la municipalidad de Boston la reputación de una de las más corruptas en ese país en los años porvenir.

Interesante que estos dos casos tan representativos de construcción de estacionamientos subterráneos, por el país más desarrollado del planeta, no pudieron evitar la destrucción del parque existente, aunque luego se repara casi como estaba, pero en lo futuro no servirá para plantar árboles frondosos.

Las imágenes provienen de Google Earth y de la Biblioteca Pública de Boston.

c. Un ejemplo Madrileño que no se debe copiar ni repetir

Corría el año de 1976 y la jefatura del Ayuntamiento de Madrid, en manos primero de los alcaldes franquistas Carlos Arias Navarro -quien pasó a ser Ministro de Gobernación durante la Transición– y Miguel Angel García, y de la Transición de Juan de Arespacochaga, habían propuesto una serie de aparcamientos -como le dicen en España a los estacionamientos- subterráneos en áreas céntricas de la capital.  Las propuestas se iniciaron cuando era todavía la época de la imposición, el franquismo fascista no se retiraba aún cuando el año anterior, 1975, su líder máximo había partido al más allá, y todavía la nueva Constitución no vería la luz hasta 1978.

Varios de estas propuestas incluían parques o plazas, varias de ellas arboladas de forma considerable.  Uno de ellos serían construído “bajo” el Parque Plaza de la Villa de París, un lugar emblemático de Madrid a poca distancia de la Plaza Colón, para la cual también propondrían un parqueo subterráneo un año después pero donde estuvo el Palacio de la Moneda.

Plaza de la Villa de París, cercana a la Plaza de Colón y Palacio de Medinacelli, en1929.

Plaza de la Villa de París, cercana a la Plaza de Colón y Palacio de Medinacelli, en1929. Nótese el frondoso arbolado del parque en esa época previa a la Guerra Civil.

Nos relata el Diario El País de España del 1 de julio de 1976:

“La aprobación de los concursos correspondientes a la construcción y explotación de los estacionamientos subterráneos en las plazas de la Villa de París y San Germán, y el enterado de la aprobación, por el Ministerio de la Gobernación, del desdoblamiento de seis distritos municipales que hasta ahora tenían el carácter de dobles, fueron los principales puntos abordados en el curso del Pleno municipal que el Ayuntamiento de Madrid celebró en la mañana de ayer.

Entre 400 y 500 plazas tendrá el futuro aparcamiento que, enclavado en el subsuelo de la plaza de la Villa de París, se construirá en los próximos meses, según acuerdo adoptado por el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, que se celebró en la mañana de ayer. Asimismo, se aprobó convocar el correspondiente concurso para la construcción y explotación de otro aparcamiento subterráneo en la plaza de San Germán, con una capacidad entre los 300 y los 400 coches. El Pleno se desarrolló con una extraordinaria celeridad.” (Antonio Cortina, El País)

La oposición al proyecto en la Plaza Villa de París surgió inmediatamente de muchos de los residentes, y también del Colegio de

Entre los comentarios más reconocidos y elogiados estuvo el del inspector-jefe de Monumentos históricos Fernando Chueca-Goitía al diario El País:

“Desde los tiempos en que dirigía el Ayuntamiento de Madrid Carlos Arias, se inició en la capital una política muy intensa de aparcamientos subterráneos para automóviles. Nunca hemos visto propagarse de una manera tan arrolladora una fórmula urbanística de muy controvertidos y dudosos resultados.

Creemos que ya es hora de poner punto final a estas insensatas actuaciones que nadie estudia con desinterés y con espíritu ciudadano, independiente y honesto. Si en algún caso pueden aceptarse aparcamientos en lugares menos congestionados, en sitios periféricos, en los cuales el instrumento se convierte en ayuda a la fluidez de la circulación y no en un aumento de la congestión; si además este aparcamiento no destruye escenarios notables, árboles que tanta falta nos hacen, jardines y zonas de reposo, aceptémoslo después de un detenido estudio. Pero espolvorear los aparcamientos a troche y moche por el área de la ciudad, sin tener en cuenta nada más que la comodidad de las empresas y la rentabilidad posible de las realizaciones, es evidentemente un acto, no digo sólo antisocial, sino antihumano, en un momento en que tanto se predica por la mejor calidad de la vida.

La experiencia nos está demostrando que nada de lo que debe tenerse en cuenta en la planificación de los aparcamientos preside su realización y que sólo se atiende como decimos, a las ventajas que estos aparcamientos puedan ofrecer, no al vecindario ni a la sociedad, sino a los especuladores que los promueven. Es cierto que estos promotores buscan aquellos lugares que sean más céntricos y congestionados, allí donde la demanda de plazas de aparcamiento es mayor y con ello aseguran el negocio rentable, aunque destruyan un espacio digno, y aunque aumente todavía más la congestión del sitio céntrico y por sí mismo congestionado. Pero todo esto, para qué vamos a engañarnos, no se tiene en cuenta.

La Plaza de la Villa de París

La plaza de París no es otra cosa sino el resultado de los jardines que tuvo en su día el palacio-convento de doña Bárbara de Braganza. Jardines que quedaban al lado norte del conjunto monástico: jardines que no faltaban nunca en los palacios del siglo XVIII, fueran palacios cortesanos o se tratara de complejos monásticos con residencia regia. Doña Bárbara de Braganza, de estirpe portuguesa y acostumbrada a los esplendores palatinos de don Joan V, edificó las Salesas con grandeza y dignidad que honran la monumentalidad de esta martirizada villa. No obstante las muchas reformas urbanas que trajo consigo la ordenación de este sector del barrio del Barquillo y Recoletos, quedó salvado el noble espacio de aquellos antiguos jardines, valorados por la fachada del hoy Tribunal Supremo y antiguamente fachada del palacio de la Reina y por dos bellas estatuas de los fundadores, don Fernando VI y doña Bárbara. Es cierto que este espacio ha ido perdiendo dignidad y compostura con los edificios mastodónticos del Centro de Colón y con algunas de las nuevas edificaciones de la calle Génova, pero en su conjunto todavía es un área de Madrid que merece respetarse y conservarse. También es cierto que los antiguos jardines se fueron descuidando y convirtiéndose en eriales arenosos, con destrucción de algunos setos de jardinería y con el poco cuidado de sus alineaciones de castaños y plátanos. Podría sostenerse mejor, ajardinarse con más cuidado y atender con esmero sus especies arbóreas. Ahora bien, si se inicia, como parece, el aparcamiento, desgraciadamente ya aprobado con todos los sacramentos de rigor, esta plaza se habrá perdido para siempre; sus árboles caerán, su tranquilidad será sustituida por el tráfago incesante de los vehículos y en lugar de un sitio de reposo para los niños o para los ciudadanos en general, se convertirá en un garage, más o menos enmascarado. Es posible que el aparcamiento sea rentable y muy rentable, sobre todo hoy, cuando los juzgados atraen mucho tráfico en espera de que se trasladen a los nuevos edificios que se están construyendo, ¿pero es que sólo deben prevalecer estas razones egoístas para ordenar el porvenir y desenvolvimiento de nuestra villa? ¿Estamos todavía en esta fase primaria del desarrollismo económico que no desarrolla nada, y que sólo nos deja para el futuro un porvenir de miseria urbana y de desarrollo psíquico para sus habitantes? ¿No estamos ya en trance de doblar la página y de pensar que es hora de superar la fase paleotécnica del proceso cuantitativo para entrar (como los países de mayor estatura) en una fase cualitativa que atienda a la integración del hombre dentro de su «habitat»” (El País, 16 de julio de 1976) – Nota: los énfasis son nuestros.

Las palabras de Chueca-Goitía deberían resonar hoy en Panamá como lo hicieron en Madrid en 1976. Pero si intentamos que resuenen, ya verán como las autoridades se encargan de aplacarlos o silenciarlos con sus seductoras propagandas, como la de la Cinta Costera 3.

Otra oposición al aparcamiento subterráneo en un parque existente con árbolados y monumentos vino de la Asociación de Defensa del Patrimonio Histórico -Artístico, cuyas declaraciones fueron vertidas en el diario El País el 3 de agosto de 1976: «El aparcamiento de la plaza de la Villa de París romperá el equilibrio ambiente de esta plaza y condenará los grandes árboles que actualmente bordean sus paseos»… «la capacidad del aparcamiento será de 400 o 500 plazas, número que, por su exigüedad, en modo alguno puede compensar el arrasamiento de una plaza única en Madrid por tantos conceptos»… «lejos de paliar, aunque sea en mínima proporción, el problema del tráfico, tiende a agravarlo, por cuanto que atraen innecesariamente la corriente circulatoria privada».

Otros gremios que se opusieron al aparcamiento subterráneo fue el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, y la Asociación para la Defensa Ecológica y el Patrimonio Histórico-Artístico.

Desoyendo todas las críticas vertidas en uno y otro medio de Madrid, el Ayuntamiento procedió el 26 de noviembre de 1976, según consta en ABC y El País a adjudicar el proyecto a una concesionaria valenciana, que a la postre quebró. De su anuncio de aprobación por el pleno de los consejales del Ayuntamiento en julio, ya se había adjudicado a finales de noviembre. ¿Coincidencias?

Además, como relata el diario El País en su noticia el mismo 26 de noviembre de 1976 sobre la sesión de aprobación de adjudicación:

“La convocatoria de este concurso despertó un gran número de protestas de los madrileños, por creer que la construcción del aparcamiento llevaría aparejada la destrucción de los árboles que hay en la plaza, que sirve como zona de esparcimiento. Para intentar paliar esta posible destrucción de un parque, el Ayuntamiento ha previsto que la perforación necesaria para su construcción sea realizada en mina, esto es, por medio de un túnel que parta de lugar distinto al de la plaza y permita la conservación total de los árboles que existen en la plaza y se mantenga, durante el tiempo que dure la construcción del aparcamiento, la utilización de la plaza.” (El País, 26 de noviembre de 1976) Nota: los énfasis son nuestros.

A finales de la primavera de 1977 iniciaron los trabajos en la Plaza de la Villa de París. Sin embargo al ver que la construcción no sería por medio de un túnel, para no tocar el parque, sino a cielo abierto, es decir, por remoción del suelo y subsuelo del mismo parque, la crítica no se hizo esperar.  Relataba el diario El País el 10 de enero de 1978:

“El Ayuntamiento de Madrid, según la Asociación de Defensa Ecológica y del Patrimonio Histórico Artístico (Adelpha) ha incumplido su compromiso contraído sobre la forma de construcción de un estacionamiento en la plaza de la Villa de París, al realizar las obras a cielo abierto cuando, en un principio, se dijo que se harían en mina, es decir, bajo tierra y sin dejar al descubierto grandes zonas de la plaza.”

A pesar de que entonces varias entidades, organizaciones y gremios solicitaron al Ayuntamiento detener las obras y restaurar el parque, la construcción siguió adelante.  Así se veía la construcción en enero de 1978, foto del diario ABC:

Nota ABC Plaza de Villa de Paris

Las Obras de la Plaza de la Villa de París, Paradas. Diario ABC 20 de enero de 1978. Nótese que el parque ya no existe sino un gran boquete con los pocos árboles que dejaron del bordeado y la acera.

La Plaza de la Villa de París ha quedado como se muestran las imágenes a continuación, una plazoleta cubierta de gravilla, bordeado por pequeños árboles de los cuales pocos quedan de  los que la construcción del estacionamiento dejó en el borde, y setos y arbustos, y un minúsculos parque infantil. Las dos estatuas, del rey Fernando VI y su reina    se mantienen pero con un pequeñísimo jardín que apenas si aflora al enrejado que lo custodia.

Plaza de la Villa de París

Plaza de la Villa de París. Bajo la gravilla se encuentra uno de los aparcamientos. A un lado de esta plazoleta está el ótro.

Plazas de la Villa de París Madrid 1

Una de las entradas al aparcamiento de la Plaza de la Villa de París, por la vía General Castaños. Los árboles sólo se encuentran en el borde, y algunos en cajones cercanos a la bajada de autos.

Plazas de la Villa de París Madrid 2

La otra entrada y salida al aparcamiento en la Plaza de la Villa de París. La parte arbolada es solo el borde que se mantuvo durante la construcción entre 1977 y 1979.

En la siguiente imagen se ve cómo después de la construcción de los aparcamientos la plaza quedó dividida en dos, cuando antes era una sola plaza.  Los árboles se encuentran solo en el área circundante cercana a la acera.

Plaza de la Villa de París

Vista sateliatal de la Plaza de la Villa de París, mostrando las entradas y salidas del aparcamiento subterráneo. Un tunel (líneas punteadas) une los aparcamientos debajo de las dos plazoletas. Esta vista contrasta fuertemente con la imagen del parque en 1929, lo que indica todo lo que se perdió en arbolado.

Resulta muy ilustrativo hacer una comparación gráfica del frondoso Parque de la Villa de París con la hoy Plaza de la Villa de Paris, y ver cuánto se ha perdido.

Plaza de la Villa de París, ayer 1929, y hoy 2009, previo a la reconstrucción del monumento a Colón. (La nueva imagen contiene algunos elementos en 3d hechos en Google Earth).

Plaza de la Villa de París, ayer 1929, y hoy 2009, previo a la reconstrucción del monumento a Colón en la nueva glorieta. (La nueva imagen contiene algunos elementos en 3d hechos en Google Earth).

Ahí lo tienen. Más claro no puede estar.

No se puede creer que la construcción de los estacionamientos subterráneos no afectará al parque. Lo hará y de manera intensiva e irreversible. Los efectos conexos será impredecibles, como está el caso de pérdida de captura de carbono. Además, de pensar en una solución mediante túnel, el costo estaría muy por encima de los $40 millones para un solo parque.

¿Es este el futuro que le espera al Parque Urracá y a los otros parques con sus frondosos árboles? ¿Un revisionismo arquitectónico que nos recuerda el sembradío de cemento, adoquines, y piedra de los regímenes más autoritarios de la historia? ¿Merecen esos árboles centenarios ser reemplazados por simplistas, minimalistas e insípidos paseos de gravilla o plazoletas de cemento?

Si la Alcaldía se empecina, y los ciudadanos de esta capital así lo permitimos sin oponernos, así será.

Veamos otro ejemplo.

d. Plaza Garrigó, Barcelona – un parque destruído a cambio de una plaza desolada

Otro ejemplo de parque con árboles frondosos que fue acometido para convertirlo en aparcamiento subterráneo con una plaza de cemento y adoquines y unos árboles raquíticos pero que de seguro muy “de moda” de acuerdo a aquellos arquitectos paisajistas “minimalistas”, fue el de la Plaza Garrigó en Barcelona. Esta “obra” concedida a la empresa Dragados, S.A. del Grupo ACS, uno de los mayores consorcios de construcción de España, y que a la sazón tiene o tuvo un 20% de Unión Fenosa, deshizo completamente el arbolado que hasta el 2005 cubría la Plaza Garrigó, cercana a la rambla de Fabra y Puig.

Gracias a las imágenes de Google y su archivo temporal es que podemos ver con claridad como un parque dejó de ser para convertirse en plazoleta y parqueo.  Veamos la secuencia.

Plaza Garrigó en 2004. Notese el parque arbolado cubriendo el borde y el centro.

Plaza Garrigó en 2004. Notese el parque arbolado cubriendo el borde y el centro.

Plaza Garrigó en diciembre de 2006. La construcción ya llevaba unos meses, gran parte del arbolado removido y se realizaba la excavación.

Plaza Garrigó en diciembre de 2006. La construcción ya llevaba unos meses, gran parte del arbolado removido y comenzaba la excavación para la estructura del estacionamiento.

Plaza Garrigó, abril de 2007. Se construía el edificio soterrado de estacionamientos.

Plaza Garrigó, abril de 2007. Se construía el edificio soterrado de estacionamientos de varios niveles.

Plaza Garrigó en septiembre de 2007. Se rellenaba con tierra para sostener los nuevos arboles y preparar la losa de la plaza.

Plaza Garrigó en septiembre de 2007. Se rellenaba con tierra para sostener los nuevos arboles y preparar la losa de la plaza.  Se aprecian la entrada y salida a la izquierda ya terminadas.

Plaza Garrigó, noviembre de 2007. Ya la plaza toma forma, mayoría de arboles pequeños ya  transplantados.

Plaza Garrigó, noviembre de 2007. Ya la plaza toma forma, mayoría de arboles pequeños ya transplantados.
Plaza Garrigó, diciembre de 2009, terminada.

Plaza Garrigó, diciembre de 2009, terminada. Los pequeños árboles empiezan a mostrar algo de verdor.

Así luce a nivel de la calle la Plaza Garrigó.

Plaza Garrigó hoy día. Nada más desolador. Por la temporada los árboles no muestran ningún verdor aún.

Plaza Garrigó hoy día. Nada más desolador. Por la temporada los árboles no muestran muy poco verdor. (Google Street View)

Ese es otro ejemplo de lo que podría ocurrir con nuestros parques Porras, Urracá en un 40%. En el caso del parque Harry Struntz el modelo de la Alcaldía no muestra una plaza sobre el estacionamiento, lo que implicaría que ni siquiera sería soterrado.

e. Parque General Mitre, Buenos Aires – un parcial logro pero a mucho costo

En la Autonomía de Buenos Aires, el gobierno porteño impulsó desde hace ya 11 años un proyecto para construir 13 concheras subterráneas, varias de ellas en parques arbolados de la ciudad.  Desde el principio el proyecto trajo fuertes polémicas, y en varias ocasiones los vecinos interpusieron recursos judiciales para impedir el proyecto, y una vez comenzado, para detenerlo.  Al final sólo se ha logrado al año 2012, uno solo de estos estacionamientos soterrados, y que afectó sólo a una parte del Parque General Emirio Mitre, en el sector de la Recoleta.

Veremos a continuación el parque antes de la intervención, gracias a Google Earth y fotografías satelitales realizadas desde hace varios años.  También algunas imágenes de la construcción y finalmente el parque como se encuentra hoy en día.

Plaza Gral Mitre 12 2005 parqueo

Plaza General Mitre en 2005. El área destinada al estacionamiento subterránero luego de muchas discusiones – el área original cubría todo el parque.  El entorno amarillo muestra el perimetro del estacionamiento propuesto. Todos los árboles incluídos dentro del perímetro fueron removidos.

El parque tenía varios espacios descuidados y grama deteriorada. En el 2008 se hicieron una modificaciones en la parte central que indicaban las partes del diseño nuevo, cuyo diseño se mantendrían en la propuesta final. Los trabajos se detuvieron por recursos legales.

Plaza Gral Mitre 8 2008 parqueo

Plaza Generral Mitre en 2008. Hay una plaza central entre los árboles.

En el 2010 los trabajos fuertes comenzaron, que consistieron en la remoción de aproximadamente 28 árboles mayores de los 50 que había en la plaza -más del 50%-, y  la tierra base en el área del estacionamiento.

Plaza Gral Mitre 9 2010 parqueo

Plaza General Mitre, septiembre de 2010. Las excavaciones se dan para remover la totalidad del volumen de tierra para iniciar la construcción del estacionamiento. Nuevamente una orden judicial detuvo los trabajos.

Excavación del emplazamiento del estacionamiento subterraneo.

Plaza General Mitre. Excavación del emplazamiento del estacionamiento subterraneo.

Muro de contención

Plaza General Mitre. Levantamiento de los muros de contención y parte de la estructura base del nuevo estacionamiento subterráneo.

Plaza Gral Mitre Losas de estacionamientos

Plaza Gral Mitre, 2010. Construcción de las losas del estacionamiento subterraneo.

Finalmente, a mediados de 2012 la nueva plaza central quedo terminada con 240 estacionamientos subterraneos.

Plaza Gral Mitre 2012 parqueo

Plaza General Mitre en 2012. El estacionamiento, cuyo perimetro está indicado, ha sido finalizado con falta de algun equipamiento menor.  Los árboles que fueron removidos fueron reemplazados en la parte posterior (derecha) con plantas menores y ornamentales en cajones.

Plaza Mitre renovada con estacionamiento subterraneo. 2012

Plaza General Mitre renovada con estacionamiento subterraneo. Agosto 2012. Faltan algunos equipamientos pero se ven la entrada y la salida de los automóviles a ambos lados del carrousel.

Plaza Gral Mitre Finalizada

Plaza General Mitre finalizada, septiembre 2012. Notese las áreas de juegos infantiles que antes no había, y la superficie con grama y pero pocos árboles adicionales o de reemplazo a los removidos. La entrada vehicular se aprecia a la izquierda enmarcada por un cajón de cemento.

Como se puede observar, a pesar de haber resultado en un proyecto que a primera vista parece parcialmente exitoso resultó tener menos estacionamientos de los originalmente propuestos pero sí un espacio público recuperado sin embargo lleno de cemento y plazoletas, nuevamente se demostró que para poder construir el estacionamiento subterráneo fue necesario remover la parte superior y el volumen de tierra a ser ocupado por la estructura del estacionamiento.  Gran parte del verdor, aunque hubiera estado descuidado, se perdió. Se perdieron muchos árboles centenarios que jamás se recuperaron ni transplantaron a otras partes verdes no invertenidas. Así, la obra finalizada nunca vuelve a tener el árbolado que antes tenía ni de la misma calidad.

En el reportaje de la re-apertura del parque unos padres jóvenes dijeron que el parque se veía “bonito”. Otros, entre ellos unos abuelos con sus nietos asintieron y luego añadieron: “pero sin los árboles que tantos pájaros cobijaban y sin la sombra que ellos nos regalaban.”

Las fuentes de las imágenes incluyen varios diarios de Buenos Aires: El Clarín, La Capital, La Nación.

f. Un pequeño ejemplo no menos perjudicial – esta vez en Barcelona, España

En Barcelona, en el barrio de Gracia, el ayuntamiento de Barcelona decidió, sin mayor consulta con la comunidad, destruir un parque arbolado para construir un aparcamiento subterráno con una plaza “dura” en la superficie.

Se trataba de la Plaza Joanic en Gracia, al norteste del área metropolitana de Barcelona. Desafortunadamente no tenemos todavía fotos de la plaza antes de su destrucción, pero sí una nota de un residente enviada al diario, que se explica por sí sola:

Plaza de Joanic

OPINIÓN DEL LECTOR

El País, 28 JUL 2000

Nuestro estimado Ayuntamiento ha decidido construir otro aparcamiento subterráneo en Gràcia, en la plaza de Joanic, convirtiéndola, lógicamente, en otra plaza dura, sacrificando los árboles que en ella viven. La plaza de Joanic tiene árboles viejos, con muchos años, árboles de diversas especies (una de ellas, en su día considerada como protegida por el Ayuntamiento) que florecen en primavera y verano.La plaza de Joanic es del barrio, de los ancianos que toman el sol en invierno y se protegen a la sombra de los árboles en verano, de los niños que juegan, de las parejas, de los vagabundos que a veces descansan en sus bancos, incluso de los perros… Lo que no queremos los vecinos es que sea otra plazadura, de las muchas que ya hay en Gràcia, sin sombra, con arbolitos que tardarán años en darla. No más negocio con los aparcamientos y no más negocio para los bares, que son los únicos que se beneficirán -si no, vean ustedes la plaza de la Revolució-. La plaza de Joanic ha de seguir siendo para uso y disfrute de un barrio con muy escasos espacios verdes, no otra plaza aparcamiento. Espero que el Ayuntamiento recapacite, reconsidere su decisión y deje la plaza como está o, mejor, la arregle en lo posible. Mientras, pido a los gracienses que se solidaricen con esta petición.-Marta Massanés Solé. Barcelona.

Como respuesta a este y otros mensajes de los vecinos el ayuntamiento respondió con la construcción del aparacamiento. Así luce hoy día la Plaza Joanic:

Plaza Joanic, en Gracia, Barcelona.

Plaza Joanic, en Gracia, Barcelona. Al estacionamiento se entra y sale a la derecha.

Se nota la ausencia de árboles que den sombra, como lo reclamaba la denunciante. La estructura se encuentra debajo del área que no tiene árboles grandes, que fueron dejados para calmar las protestas.

Plaza Joanic al nivel de la calle.

Plaza Joanic al nivel de la calle (Google Street View)

Como ven, si pueden comparar con el caso de la Plaza Garrigó descrita arriba, tenemos el mismo resultado: una plazoleta de cemento, adoquines, gravilla, si acaso juegos de niños artificiales de hierros fríos e inertes, que ningún favor le ha hecho a los árboles que allí una vez cobijaron a los vecinos y sus niños.

¿Quieres más ejemplos de desastres  de estacionamientos subterráneos en donde había parques? La lista es larga y los pondremos aquí o en otras secciones que iremos incluyendo.

¿Qué pasará con nuestros parques urbanos?

Pues que serán destruídos e impactados irreversiblemente. El parque Urraca perderá varios de los árboles más antiguos, pero veremos que las autoridades ambientales indicarán que todos están “enfermos”.  El parque Porras perderá todo el arbolado, pues se impactará todo el parque.  Del parque Arias Paredes, pues no quedará lo poco que queda de parque con unos cuantos árboles.  Y del Harry Struntz, no habrán las canchas que hoy vemos, pero como las canchas ya fueron un impacto serio al antiguo parque, el estudio de impacto ambiental dirá que no hay afectaciones ambientales, a pesar de que alrededor de las canchas hay unos 20 árboles de más de 40 años, frondosos y fuertes.

En otra sección describimos proyectos de estacionamientos subterráneos que se construyeron en viejas edificaciones o espacios de uso industrial que afeaban la ciudad y no brindaban ya ningún beneficio.

Eso es lo que debería hacer la Alcaldía y NO Destruir nuestros pocos parques para beneficiar a uno a unos pocos “empresarios”.

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